México no actualiza su estrategia de inteligencia artificial desde 2018, advierten especialistas
Expertos señalan esfuerzos dispersos, poca inversión en ciencia y una ley que no avanza en el Senado. Mientras Francia pasó de 5% a más de 30% de empresas que usan IA, México destina cerca de 0.32% del PIB a investigación.
México dejó de actualizar su estrategia nacional de inteligencia artificial (IA) desde 2018 y hoy sus esfuerzos en la materia están dispersos y sin coordinación, advirtieron especialistas consultados por la revista Proceso en un reportaje publicado este sábado 7 de noviembre. El diagnóstico coincide con el de otro experto que, un día antes, pidió al país un plan nacional para no quedarse atrás en la industria ligada a esta tecnología, según la agencia EFE.
Claudia Del Pozo, directora del centro de análisis mexicano Eon Institute, recordó a Proceso que en 2018 México fue el noveno país del mundo en diseñar una estrategia nacional de IA. Sin embargo, afirmó que el proyecto quedó abandonado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador: "La IA era casi una palabra prohibida", dijo.
IA en el gobierno, pero sin ecosistema
De acuerdo con el reportaje, la presidenta Claudia Sheinbaum retomó el tema con iniciativas en la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). Del Pozo reconoció ese paso, pero sostuvo que la estrategia necesita ponerse al día: "estamos impulsando la IA en gobierno, pero no el ecosistema de IA".
La especialista también señaló que no está clara la división de responsabilidades entre la ATDT y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). A su juicio, el debate se ha centrado solo en la regulación, sin suficiente colaboración del gobierno con empresas, academia y sociedad civil.
El contraste con Francia: de 5% a más de 30%
El tema se discutió en la mesa de diálogo sobre cooperación entre Francia y México para una IA sostenible e inclusiva, donde participaron expertos y diplomáticos de ambos países, informó Proceso. Ernesto Malda, director para el Desarrollo Sostenible de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), respondió "sí y no" cuando se le preguntó si México está preparado para integrar la IA, pues algunos sectores están listos y muchos otros están rezagados.
El académico Frédéric Pascal expuso que en 2018 menos de 5% de las empresas francesas usaba IA y que hoy la cifra supera 30%, gracias a una estrategia sostenida en la que participaron los ministerios de economía, trabajo y educación. Ese modelo contó con más de 3 mil millones de euros de inversión pública, incluidos 125 millones administrados por la banca pública francesa para investigación e innovación.
En México, la comunidad científica ha denunciado recortes al presupuesto de investigación y escasez de becas. Según cifras del Diario Oficial de la Federación citadas por Proceso, en 2021 el país destinó 0.27% de su PIB a investigación científica y desarrollo experimental, frente a un promedio de 2.7% en los países de la OCDE. Para 2026, se estima que el gasto ronda 0.32% del PIB.
Una ley en el Senado con pocas posibilidades
En el terreno legislativo, el senador del PRI Rolando Rodrigo Zapata Bello y la senadora del Partido Verde Juanita Guerra Mena presentaron el borrador de una ley integral de IA, aunque sin precisar plazos ni presupuesto, refirió el reportaje. Del Pozo dijo que organizaciones y académicos participaron en mesas de consulta, pero no en la redacción final, y consideró que es "muy improbable que avance" por tratarse de una propuesta de un senador de oposición.
Oportunidad industrial frente a Estados Unidos
Un día antes, el especialista en prospectiva Frédéric García planteó que México puede convertirse en socio estratégico de las industrias impulsadas por la IA, sobre todo en Estados Unidos, si aprovecha sus capacidades manufactureras, energéticas y de minerales, informó EFE. Para ello, dijo, necesita un plan nacional que actualice su modelo productivo.
García explicó que la IA depende de una cadena física que incluye minerales, semiconductores, equipos, centros de datos y electricidad. Propuso llevar a estas nuevas industrias la relación estratégica que México construyó en los sectores automotriz y aeronáutico, sin limitarse a preservar el T-MEC, y pidió seguir de cerca Pax Silica, la iniciativa estadounidense sobre cadenas de suministro de IA. "El riesgo es que México se quede como una gran potencia industrial del siglo XX mientras estemos viviendo en el siglo XXI", advirtió.
Para Malda, el reto de los próximos cinco años será cerrar las brechas internas. Del Pozo coincidió en que el país debe definir primero para qué quiere la IA y conectar los esfuerzos que hoy avanzan por separado.
